Una nueva tendencia: ser madre y padre a la vez
Por Alejandra San Juan
Sicóloga de la Dirección de Tecnologías Educativas
Universidad Andrés Bello
Se acerca el día de la madre, y comienzan los preparativos para los festejos, regalos, y celebraciones. Actualmente se sabe que hay mucha mujeres que optan por no tener hijos, que privilegian el desarrollo personal y profesional. Antiguamente, no se concebía que una mujer no quisiera tener hijos. En la cultura estaba arraigada la idea de una familia con mamá, papá e hijos, y era mal visto una mujer que quedara embarazada fuera del matrimonio, o una familia donde no existiera la figura paterna.
En estos tiempos, muchas mujeres, por motivos de viudez, separación, por un tema circunstancial, o simplemente por opción personal, desempeñan a diario el rol de madre y padre, enfrentando una serie de desafíos que les exige, entre otras cosas, una mayor responsabilidad, ser figura de soporte emocional para sus hijos lo que les exige una gran fortaleza y estabilidad afectiva, que permita que el niño no resienta tanto la ausencia paterna.
La ausencia total de una figura masculina, si no es bien compensado con las figuras sustitutas, puede tener efectos muy negativos en el desarrollo de los niños, es por ello que muchas veces son otras personas cercanas a él las que adoptan este rol, y apoyan a la madre en sus funciones, lo que favorece el equilibrio emocional y un desarrollo más sano en los niños. Ellos siempre buscarán encontrar esta figura en alguien cercano, un tío, un hermano mayor, el abuelo, en futuras parejas de su madre, incluso en sus profesores. La presencia de la figura paterna es muy importante en el desarrollo y educación de los niños, fundamentalmente de los varones, y esto generalmente es un tema que angustia a las mujeres, que muchas veces se sienten culpables por esta ausencia. Es importante la comunicación con los niños, independiente de la situación personal de cada uno, que sepan que tienen un padre, que existe, que está en el cielo, en otro lugar, pero que existe, y que si en algún momento este quiera participar de la educación de su hijo, se le permita, ya que esto entregará una mayor estabilidad emocional al niño, en la medida e que las condiciones en que esto se de sean las óptimas.
El amor maternal, se dice es insustituible e incondicional. Las madres entregan amor, sin pedir recompensa y siempre desean estar ahí cuando sus niños los necesitan. Es debido a este gran amor que creo posible, que ella construya la felicidad sola con su(s) hijo(s), lo que sin duda, requerirá un trabajo personal permanente por parte de ellas en la entrega de normas y el amor que cada uno de los niños necesita. Cumplir con las dos tareas es complejo, sobretodo cuando los niños crecen, que es cuando más complicado puede ser llevar los dos roles de manera óptima, y donde las redes de apoyo que posean juegan un rol importante. Si bien, podemos entender que no es una tarea fácil, dadas las exigencias sociales y personales que estarán involucradas en esta situación, es posible a través de la entrega de valores, normas y educación en un espacio de contención y de afecto que permitan al niño un desarrollo integral óptimo.

























Interesante tu artículo, pero en opinión personal, es tan anacrónico como lo que planteas acerca de la romántica madre de antaño. Hoy escasean madres como las que tu planteas, muchas mujeres por no decir su mayoría, y hablo de la mujer actual, están jugando un rol de competencia permanente por los espacios. Muchas buscan libertad, llegan más cansada del trabajo más de lo que llegan los hombres y algunos casos no están dispuestas a ceder ni un centímetro, ni siquiera por sus hijos. Sus objetivos son más claros que el de muchos hombres y su trámite de ser madre es uno más de su día a día, en eso, existe mucha distancia de la madre de antaño, la dedicada 100% a sus hijos, probablemente alejada del afecto con su marido y refugiada en el afecto a sus hijos no cabe duda de aquello. El hombre, padre y esposo de esos tiempos no era el de hoy, era el distante y sólo proveedor en algunos casos.
El padre de hoy mucho más participativo en todo el desarrollo de sus hijos, y te lo digo porque soy padre de dos niños y comparo con amigos en situaciones similares, mucho más entregado ha empezado a jugar un rol mucho más preponderante en el desarrollo de sus hijos, pasa que algunos hijos responden de mejor manera afectiva a los estímulos del padre que el de su madre.
El otro día echaba un vistazo a una telenovela de la noche y parecía impresionante, aunque me podrías decir que es ficción pero no se aleja mucho de la realidad que te estoy planteando, increible, mujeres exitosas profesionalmente, buen pasar, bonita familia aparentemente y no podía faltar … con amante y otras que están por caer. Y así haces un recorrido por varios canales que enaltece a ese tipo de figura de mujer que se aleja mucho, de la mujer y madre (en su mayoría no todas) del pasado.
Creo que sería bueno destacar mucho la figura del padre moderno y darle el lugar que merece, lo comentaba con mi esposa, que lástima que muchas veces se entregue la tutela de los hijos a algunas madres, que sólo por la condición, el juez dictamina que debe estar cerca de sus hijos y en lo personal existen muchos casos que la situación debiera cargarse para el otro lado.
Bueno estimada me despido y espero que para el día del Padre escriba algo relacionado y ahí estaré probablemente también escribiendo acerca de su artículo.
Saludos.
Queda muy bonito hablar de igualdad, equidad y de la implicación de ambos padres en educación y atención a los hijos. En países como Alemania, Dinamarca, etc, los padres están muy igualados en dedicación a los hijos. En países latinos, en España, todavía quedan muchos padres inmaduros y con el lastre del machismo que difilmente les permiten atender a un hijo con todo lo que conlleva. Todavía hay hombres que buscan en la mujer los mismos privilegios que recibían con sus madres, hombres inmaduros, padres irresponsables.
Dejar a un hijo con padres que tienen patrones de este tipo, inmaduros, infantilizados, lleva a una mala atención en todos los ámbitos, alimentación, educación, aseo, comprensión, etc, perjudicando al niño en su crecimiento normal y sano.
Hay temas incomprensibles, decía el otro día una abogada que un padre puede ser un asesino y el juez no quitarle la tutela de padre, porque ser asesino no es incompatible con ser buen padre. Hay cosas que no tienen explicación lógica.
Otro tema es que son los mismos padres los que rechazan hacerse cargo de los niños, porq un niño implica un gran esfuerzo y mucha dedicación, algo que muchos de ellos no asumen, no nos engañemos, la mayoría (no todas) de las madres están mucho más capacitadas para la difícil tarea de educar a un niño, tienen una mayor entrega y paciencia de la que el hombre por educación muchas veces, no dispone.
Nuestra actual legislaciòn en materia de familia, obsoleta y anacronica que data de 1855 (Còdigo Civil de Andres Bello), estimula la confrontaciòn por sobre la soluciòn del contencioso familiar.
Parte del supuesto, por cierto equivoco, de que las madres son mejores que los padres al momento de criar y formar a los hijos. Especialmente en materias tan sensibles como esta, toda generalizaciòn es peligrosa.
Este supuesto es, en su base injusto y toda injusticia conlleva violencia y atropello a los derechos de quienes sufren sus consecuencias, en este caso, los padres.
Es asi como los tribunales de familia estàn sobrepasados y no dan abasto para atender una conflictiva que lejos de solucionar mantienen e incentivan.
Solo cuando se legisle en pro de la igualdad entre hombres u mujeres (padres y madres)en relaciòn al tema del cuidado personal de los hijos luego de una separaciòn, podremos obtener justicia y verdadera soluciòn a una conflictiva que muchos legisladores no de atreven a abordar, so pena de caer en desgracia frente a una, a mi juicio, mal entendida reivindicaciòn de los derechos de las mujeres.
Saludos.
bueno creo que es un poco complicado cuando se es madre y estas separada o divorciada, yo estoy en ese proceso mi hijo pregunta porqué su papá ya no vive con nosotros porque solamente lo ve un dia a la semana, pero lo que me da fuerza es pensar en que mi hijo sera un mejor ser humano alejado de su padre, no quiero siquiera imaginar que mi hijo fuese un golpeador, se que mi hijo sufre por esta separación y yo sufro de saber que el sufre, mi hijo tiene 5 años y estos años ha vivido en un hogar con violencia como hacer para que no vaya a quedar secuelas de esos años que aprendio ese rol orrible que su padre enseño, tengo miedo, miedo de ver a mi hijo convertido en su padre, adoro a mi hijo es todo para mi siempre lo enseño a respetar a la mujeres y niñas y el me dice que ya sabe que no es correcto pegarle a una mujer, pero porque su padre si lo hacia conmigo, no se que contestar porque no quiero que se sienta incómodo al estar con su padre ni tampoco formar en el un rencor hacia su padre porque finalmente es su papá.