Una mirada al Mega-Proyecto de Mall Plaza en Valparaíso
Por Rafael Garay
Primero, quiero darle un contexto a mis palabras. No soy de Santiago sino de Concepción, por lo que comprendo perfectamente las problemáticas regionales y no tengo la típica mirada “santiaguina”. Segundo, a pesar de haber sido asaltado en febrero en Valparaíso, me encanta esa ciudad, su encanto y cultura. Tercero, y dejando cinismos de lado, estamos en una sociedad de consumo, es decir, compramos ropa y comida que pagamos con la venta de nuestro trabajo. Quién haga su ropa, zapatos, prepare sus medicinas con hierbas, no utilice ningún sistema de comunicación y salga de cacería todas las mañanas, puede criticar mi punto de vista con total libertad.
Ya establecida la realidad desde la cual hablo -para que nadie critique mis sesgos prefiero declararlos- intentaré explicar mi posición frente al proyecto aprobado para la construcción de un Mall en la zona del borde costero de Valparaíso.
Desde mi posición de economista, analista o como prefieran denominarme, no estoy en contra de un proyecto de este tipo. Obviamente, que una iniciativa de este tamaño generará mayor actividad comercial, puestos de trabajo adicionales en una zona que posee serios problemas de desempleo y una alternativa de comprar o consumir una mayor gama productos y servicios, con una localización cercana para la mayoría de los habitantes de Valparaíso. También es sabido que este tipo de centros comerciales son un foco de atención o atractivo “turístico” según muchos estudios. Por último, se transforman instancias que permiten el surgimiento de espacios para la socialización, en ambientes más seguros y con menores porcentajes de delincuencia.
Dicho lo anterior, la aprobación de este proyecto me parece un contrasentido absoluto. La ciudad de Valparaíso fue declarada patrimonio de la humanidad por varios factores –entre ellos sus construcciones y su cultura- que se verán poderosamente impactados por este Mall. Para qué hablar del impacto arquitectónico que sufrirá, el cual considero difícil de armonizar con la imagen mental que la mención de la ciudad evoca en mí.
Se señala en el proyecto que esta construcción logrará “…hacer realidad el sueño de los porteños…”. De ser así, cosa que sinceramente dudo, propongo una alternativa más salomónica: un plebiscito entre los habitantes para decidir si quieren o no “que les hagan realidad sus sueños” a través de esta iniciativa. Creo en la democracia y creo en la soberanía de los pueblos, en la elección de sus destinos, creo que Valparaíso y sus habitantes merecen la oportunidad de decidir.




































Como bien señalas, estamos en una sociedad de consumo y Valparaiso tiene derecho a crecer, puesto que ser patrimonio cultural es un privilegio y no una condena y en ese sentido me parece adecuado que se recupere el borde costero y que haya mayor actividad comercial. Espero que los habitantes puedan dar una visión para resguardar su calidad de vida y tengan participación activa en las decisiones.
El problema que tiene el proyecto, no es la incorporación de un mall; sino la incorporación de viviendas y oficinas (2 hectáreas del terreno se vende), la nula participación ciudadana, la exclusión de propuestas e ideas concretas como el Museo Marítimo, un puerto para Cruceros y el Acuario Internacional (que incluso posee maqueta y estudios de financiamiento), además del proceso mismo, en donde se cometieron errores al ignorar la opinión de una parte de la ciudadanía y del mismo municipio.
La inversión y la necesidad urbana de Valparaíso de mejorar su imagen, hacen que este proyecto sea bienvenido, ya que, con ese espíritu se gestó Puerto Barón a principio de siglo por parte del entonces Presidente Ricardo Lagos Escobar, “recuperar el borde costero para los porteños” y con ello un nuevo empuje económico que potencie el turismo, la cultura y la calidad de vida. Ese espíritu lamentablemente no se refleja en el proyecto actual; ya que, el solo hecho de que no incorpore actividades marítimas como la de Cruceros, navales o de apoyo, así como la venta de una parte del terreno a viviendas, nos dejan con un sabor agridulce, de lo que pudo haber sido un proyecto urbano-marítimo mucho mejor para la ciudad.
Esto no da tampoco para decir que el terreno debe ser devuelto a los portuarios para que se construya una muralla de contenedores desde la Univ Santa María hasta el molo de abrigo, negándole el acceso al mar al porteño. Ya quedó claro que en los casi 90 años desde que existe el actual puerto, la ciudad no creció mucho, parte de su población de clase media se fugó a Viña, las utilidades siempre han ido al Fisco y lo mismo pasó con su importancia geopolítica como urbe, remitiéndose al mero puerto. No hay que cometer el mismo error dos veces. La complementariedad de actividades es vital para evitar la dependencia económica y crecer con varias industrias potentes.
Fantástico, como la ciudad fue declarada “patrimonio de la humanidad, no podemos cambiar el uso lo que fueran antiguos patios ferroviarios y depósitos de containers….
Me pregunto si ser “declarado patrimonio de la humanidad” ¿es una bendición o un castigo?
Le aconsejo al autor leer “nuestra inferioridad económica” de Francisco A. Encina, publicado originalmente en 1911, el que señalaba “nuestros críticos, eterno estorbo de toda iniciativa útil.”
En cien años, nada nuevo bajo el sol.
Hola Rafael, coincido contigo en muchos aspectos, en especial en el tema económico. Pero en cuanto al tema “patrimonial” hay que aclarar que lamentablemente no hay avances.
Realice mi tesis en Economía de la Cultura, tomando como punto de análisis mi querido Valparaíso.
Alguno de los lectores podría informarme de una iniciativa municipal para poder potenciar al puerto como patrimonio? no hablo de actividades musicales aisladas o de encuentros de teatros una vez a las mil… no, hablo de un compromiso constante como ciudad patrimonial para poder reactivar nuestro puerto querido. La verdad es que como Municipalidad no se ha hecho y no se va a hacer. La realidad es que la Municipalidad está virtualmente quebrada, arrastra una deuda millonaria legada por sus administraciones anteriores en especial la adm. Pinto.
Hoy en dia el municipio esta dedicado a recortar gastos, ya lo mencionó el alcalde Castro, van a haber despidos y rebajas de sueldo… todo para poder subsanar esa enorme deuda. No para financiar proyectos culturales.
Entonces, que nos queda?
Un ejemplo plausible y a la mano es ver la reactivacion de los cerros Alegre y Concepción. Ambos son un referente turistico cultural de nuestra ciudad, le duela a quien le duela. Pero no por un apoyo municipal o estatal, no. El avance se dió por una completa iniciativa privada en el sector y eso no lo puede desconocer nadie.
Solo analicemos lo que el nombramiento como ciudad patrimonial trajo a la Valparaiso.
Una de las cosas que hay que aclarar es que los dineros del BID fueron pedidos para arreglar edificios MUNICIPALES, pero ¿qué sucede con los edificios particulares que están dentro de la zona patrimonial? en buen chileno… sonaron.
Si, porque no existe ninguna herramienta crediticia que permita endeudamientos blandos. A ningun banco le interesará invertir en una ciudad polvorín, que en cualquier momento cualquier parte del centro se convierte en un nvo Serrano.
Estos y otros vicios se arrastran en contra de nuestra ciudad y lamentablemente como ciudadanos no hay nada que podamos hacer.
Es por eso que apoyo la inversion privada que se hará en el Borde Costero, porque significa real flujo de inversiones para el municipio.
Gracias a todos por sus comentarios. Por tratarse de una opinión, es obvio que en algunos puntos podamos estar de acuerdo, y en otros discrepar fuertemente.
En todo caso sostengo mi punto. Creo que ser declarado patrimonio de la Humanidad no es bendición ni castigo, solo lleva a reflexionar de mejor manera proyectos a los que, como dejé claramente explicitado, no me opongo. Solo estimo que faltan variables para que este proyecto se acerque un poco a algo menos invasivo.
Saludos cordiales,
Rafael Garay
Que lástima que solo se justifique siempre esto con la repetida frase de “crear nuevos puestos de trabajo”; porque siempre los ciudadanos de nuestro país deben de estar siempre expuestos a este chantaje permanente de los economistas decadentes.
Por favor la gente de provincia debe de entender que la ciudad de Santiago cada vez esta mas horrible con tanto edificio en altura y de a poco se va perdiendo la vista hacia todos lados; ya no se ve la cordillera nevada, te topas mirando a los edificios vecinos y eso no es modernismo, es hacinamiento colectivo y ustedes los habitantes de Valparaiso no pierdan su vista al mar por una vista al Mall. Los economistas no tienen idea de estética, su criterio lo tienen entregado al mercanchiflerío porque lo primero que ponen como argumento es el dinero (como la zanahoria para atrapar a un conejo limitado). Los economistas no son artistas y tampoco tienen la sensibilidad adecuada para hacer una ciudad armónica y bonita… así es que mejor en estas materias que no opinen con argumentos tan básicos.
Habitantes de Valparaiso aprendan de los errores que se cometen en Santiago, quien les dijo que los Mall son bonitos, útiles y necesarios a orillas del mar; porqué no los hacen a la salida de la ciudad y permiten el desplazamiento de la población tambien hacia el interior. Simplemente porque económicamente no les conviene, es mejor a orillas del mar y le cagamos la vista a un montón de gente que no tiene tanto peso como nosotros los que manejamos el comercio y el “retail” pues Sr. Garay. En cincuenta años más no van a saber como dehacer o demoler ese elefante blanco y horrible que les va a quitar esa maravillosa vista al mar.
Estimado Manuel,
Gracias por tu comentarios. Al parecer no entendiste mi punto, así que lo reforzaré. Estoy en contra de unproyecto que no logre insertarse de buena manera en la arquitectura de Valparaíso (como el edificio del congreso, por ejemplo).
Concuerdo contigo en que un acceso que no tape la cista sería una ubicación mucho mejor desde el punto de vista social.
Por último, como no existen poseedores de la verdad absoluta, no me parecen adecuados comentarios como: “Los economistas no tienen idea de estética, su criterio lo tienen entregado al mercanchiflerío porque lo primero que ponen como argumento es el dinero (como la zanahoria para atrapar a un conejo limitado). Los economistas no son artistas y tampoco tienen la sensibilidad adecuada para hacer una ciudad armónica y bonita… así es que mejor en estas materias que no opinen con argumentos tan básicos.”
Me parece extremadamente cerrado pensar que las personas ven todo desde una dimensión, quizás existan puristas, yo prefiero una mirada que integre elementos técnicos, artísticos y culturales, por nombrar solo algunos.
Por último, yo no manejo comercio ni retail alguno, solo por si alguien, desde la fakta de información, pudiese pensar eso.
Saludos cordiales,
Rafael Garay
Estimado Rafael; entiendo que mi estructura de lenguaje es bastante fuerte con respecto a lo que pienso y opino. Pido disculpas porque tu columna esta hecha con buena intención y eso es muy válido; pero acá en Santiago con las experiencias que al menos yo tengo y además de todo lo observado me cuesta mucho ser conciliador con hechos que muestran una clara forma de hacer trampas a la gente. Hasta cuando los habitantes de este país vamos a estar al servicio de este sistema económico tan desigual, cuando esto originalmente se publicitaba al revés; naturalmente se debe a que nuestro pueblo chileno es muy mal negociador y además no esta bien informado por lo tanto hacer plebiscito es para salir siempre mal parados.
Haré un breve catastro en un amplio período de tiempo de nuestra historia para fundamentar mis argumentos: Cambio del antiguo sistema previsional a las AFP, debido al abuso y lo malo que resulta para nosotro los trabajadores este sistema, se promete crear hace unos cuatro años atrás una AFP estatal y un genio de la economía recomienda a la presidenta no hacer nada, en un tema de marcado interés social.
Cambio de sistema de locomoción de buses amarillos por Transantiago, un verdadero desastre, nos perjudicó a los usuarios, sin embargo favoreció a los operadores y todos los bancos asociados a la administración del sistema. Todo por tener criterios economicistas en su planificación, que en esta oportunidad no calificaré.
Sistema PET para adquirir vivienda a gente de pocos recursos económicos, finalmente terminan pagando varias veces el valor real de la casa, si es que a eso se le puede llamar casa; les recomiendo informarse de proyectos habitacionales como la Villa El Volcán de Puente Alto y de quienes construyeron esas casas y cuanta plata ganaron.
Educación, un sistema que favorece a un sector socio económico para mantener sus privilegios y por otro lado prepara a un gran grupo para ser a futuro unos empleados obedientes o mejor dicho unos sumisos y mal pagados.
Cuando se ejecuta una expropiación las autoridades no dan el mismo trato a un habitante de un barrio popular que a un habitante de un barrio acomodado.
Podría seguir enumerando una serie de ejemplos más pero pienso que con lo dicho, todo está bastante claro; solo insisto que no le quiten lo único bonito y gratis que tiene la gente de ese sector de Valparaiso, que es esa maravillosa vista al mar y no le pongan un Mall que en poco tiempo se transformará en un elefante blanco horrible. Soy muy franco al decir que le tengo mucha desconfianza a los argumentos con criterios economisistas, puesto que finalmente el pueblo siempre sale perjudicado.
Concuerdo con el sr. Infante, en que la vista al mar es un “bien” sin valor calculable y obviamente es mayor, siempre, al supuesto beneficio de un mall que obstruya definitivamente la posibilidad de admirar, además tranquilamente, la bahía o el puerto a la comunidad (con la contaminación visual y acústica)
Por otro lado, el avance económico y el progreso de valparaíso no se ve por donde se materialice por otra vía que no sea el turismo, validando esta opción hay que llevar a cabo esta acción de una forma que respete la fisonomía y la urbanidad de la ciudad, el patrimonio que identifica mundialmente a valparaíso.
Es triste ver la estética del proyecto de remodelación de la plaza sotomayor (otro atentado), que incluye palmeras por todos lados….es que no hay otra especie arbórea que hermosee el entorno sin llamar a la grandeza? recordemos que las palmeras son un sinónimo de poder..valparaíso debe mantener su simpleza y arquitectura del casco histórico siguiendo una sola línea…es como el comentario del amigo santiaguino, es cosa de ver esa ciudad con tanto cemento en altura
Una sola cosa: ¿un plebiscito para resolver esto? …No lo creo, eso sólo pasa en las comunas del barrio alto cuando el problema son los travestis y el carrete. Cuando el problema pasa cerca de lo “económico” se resuelve entre cuatro paredes. Por eso Hugo Chávez es odiado en Chile, ¿recuerdan?
De acuerdo contigo Rafael: se requiere una decisión arquitectónica, pero eso no está al alcance de la gente de Valparaíso, ni del común del pueblo soberano, sino de arquitectos competentes. Me imagino el disparate si la decisión de la geometría, la forma, el urbanismo, estuvieran en manos del pueblo. Sólo serviría para vetar, que es lo que hace normalmente en estas cuestiones, pero no para proponer.
Por supuesto que merecen la oportunidad de decidir los habitantes de Valparaíso, pero antes merecen una cultura que no tienen. No se cómo, pero esta decisión debería pasar por buenos arquitectos urbanistas, no por arquitectos-comerciantes.
Quiero aclarar que no soy porteño, pero mi señora sí, y les pido disculpa de ante manos a los nacidos acá, por mi honesta opinión: Me da mucha tristeza como el principal puerto de Chile, se esté quedando atrás y en todo sentido, respecto de otras ciudades del país, pienso que el romanticismo de algunos que alzan la voz con mucha vehemencia, a segado la mente de muchos porteños, en especial a esos que tienen su situación personal “arreglada”. Pienso que Valparaíso debe modernizarse, y también debe tener sectores emblemáticos e intocables respecto de su arquitectura, pero otros abiertamente deben dar pasos al progreso. La ciudad no puede vivir solamente del turismo, de la bohemia, la prostitución, la artesanía o la poesía romántica añosa, porque eso trae un progreso muy relativo y solo para los que la promueven. No me gustan las comparaciones odiosas, pero no de casualidad el puerto de San Antonio destronó a Valparaíso, no de casualidad Viña se transformó es la hermana rica del puerto. Ahora que los viñamarinos, santiaguinos vengan a comprar y pasear a nuestro Mall (que será el más bello de Sudamérica). De lo contrario seguiremos yendo a Viña o Santiago a comprar.
Patxi da en el clavo al citar la necesaria y previa disposición cultural de los habitantes de Valparaíso para hacerse parte de la transformación armónica de la ciudad y digo transformación porque es un proceso natural insoslayable, Valparaíso no es el villorrio de hace 460 años, ni la misma ciudad decimonónica
después de 1906. Está en su naturaleza ser una ciudad en movimiento, acrisolada, versátil.Pero requiere urgentemente recuperar el compromiso de sus habitantes antes de recuperar sus edificios,sin ese paso previo, seguiremos asistiendo a su deterioro.
Claro, hace falta un compromiso entre entidades con la facultad, más arquitectos con conciencia del urbanismo como algunos mencionan. Pero, además, debería haber participación previa de especialistas en psicología ambiental, en Cultura y resguardo patrimonial, Turismo…por mencionar algunos. Yo soy estudiante del último año de Diseño en Comunicación Visual y déjenme decirles que el avance y progreso de un lugar, en este caso Valparaíso, no “no” va en construcciones de esta envergadura y mucho menos en esa ubicación. Sólo deténganse un momento y piensen e imaginen…lo que ahora consideran un lugar sin cosas nuevas en un tiempo más será un Edén, pues todos los lugares están siendo torpemente intervenidos. Actualmente quienes son los que más valoran sitios como lo es Valparaíso? los extranjeros. Y por qué? porque tienen la cultura que este país carece. Son visionarios. Ellos ya han visto avances, han recorrido, conocen. Tienen mayor amplitud de pensamiento frente a varios temas, por lo tanto valoran lugares como estos porque saben que progreso no es sinónimo de construcciones (y qué tipo de construcción, por favor). Tenemos que valorar la calidad de vida, poder disfrutar de formas que no invadan el entorno. Prefiero mirar adoquines y el mar que paredes de cemento o conglomerados de consumistas. Además, como joven, no estoy para nada de acuerdo en que este ruido visual sea atracción para que la gente deje de ir a Viña y compre en Valpo, de qué me hablan!(va para algunos)…o sea, no hay punto de comparación. Viña es ruido y luces, pero huele a brisa marina? hace rato que la perdió. Es casi solamente una postal nocturna en movimiento. Valparaíso es bello por permitir el encuentro con uno mismo, es la permanencia de su historia. Y eso es impagable y de dejarlo morir a cambio de que se convierta a un Viña 2 o que se parezca a muchos otros sitios borrará toda magia. Hace falta un rescate real del entorno, donde complementemos las construcciones urbanas(que incluyen el color, cantidad de arquitectura, altura, formas, etc) con nuestra calidad de vida, pero nooo al revés y así priorizar y mejorar nuestra percepción y disfrute del sonido, lo visual, como dos grandes ejemplos de los sentidos.
Ahora, hay fuerzas para protestas tontas, pero no para comprometerse con decisiones como pueblo que quizás no permitan construcciones mejores, pero sí generan freno a decisiones interesadas de gente con “poder”. Cuando un pueblo grita, se le escucha. Espero que no les laven el cerebro con ideas “progresistas” dedicadas al progreso de llenar los bolsillos no precisamente de la gente de Valpo. Por último, si el pensamiento colectivo es modernizar la ciudad en sí, informarse primero del significado de pertenencia, cultura e identidad. Y en base a eso, idear un método que modernamente mantenga la esencia de Valparaíso. No siempre copiarle al vecino ha sido lo mejor.
Cariños para quienes resguardan y valoran el antiguo Valpo. Y de paso el antiguo San Antonio, por lo menos antes de la construcción ( o destrucción?) del mall, pues ahí hay un claro ejemplo de que unos puestos más de trabajo y visitas de turistas serán a cambio del quiebre total de qué se entendía por reconocimiento y valoración de ese entorno. Yo me pregunto, los niños de hoy tienen verdadera magnitud de qué es el espacio visual y el derecho al descanso visual?…pues la gente adulta diferencia y dimensiona lo que había años atrás v/s las construcciones que han emergido y comprenden que son intervenciones independientes de si son correctas o erróneas…pero un niño?…creo y me atrevo a decir que nace con el concepto de que espacio de paisaje y naturaleza es sólo de los cuentos., por lo menos algo así se está heredando.
Con todo el respeto del mundo, y bajo la perspectiva de un porteño, me permito hacer la siguiente pregunta: ¿Quienes estamos cesante por cualquier causa o circunstancia, debemos seguir engañándonos con aquel apelativo de “patrimonio de la humanidad”, que sinceramente, es tal? ¿Y por qué a esta pregunta?, bien, sucede que amo a esta ciudad, pero debo reconocer que muchos quienes la habitan, no sienten ningún respeto por ella, como por ejemplo: La suciedad, los malos olores o el descuido de sus lugares de residencia, eso por un lado. Por otra parte, sin desmerecer lo pintoresco y bonito que algunos “extranjeros” ven en Valparaíso, seamos bien sinceros ¿qué hay de bonito?, con mucha pena, muy poco, de patrimonio casi nada. Y por último, a quienes habitamos (la gran mayoría) este lindo puerto, no nos beneficia en nada el hecho de que Valparíso sea Patrimonio de la Humanidad.
Por favor señores, dejemos de soñar y de vivir del pan y la cebolla. Para que Valparaíso surja y sea un lugar más atractivo, debemos estar a la altura de los desafíos que el futuro nos depara, de lo contrario, seguiremos siendo una ciudad de segunda, con una imagen fea. Valparaíso se merece más y para eso comencemos a reinventarnos como personas y como ciudad, mejorando los servicios, subiéndole el pelo a este puerto, dando más trabajo y oportunidades. La construcción del Mega Proyecto debe ser el comienzo de un nuevo despertar. Con más trabajo se puede mejorar el resto. Como dicen por ahí “en el camino se arregla la carga” o “a buen entendedor… cuchillo de palo?”
De verdadm, me llama mucho la atención todo el rebuelo que se levanta, por la construcción de un mall en la costa, acaso todos esos que nos llamamos porteños no estan cansados de ver la ciudad en RUINAS que se esta convirtiendo valparaiso, acaso no les da rabia ver como todo se viene abajo, y nadie hace nada, ni siquiera las autoridades MUNICIPALES, que prometieron cambiar las cosas, y aun
estan tal cual, con hoyos en las calles que llevan muchos años,(hasta 15 o mas años) y nadie hace nada, no puede ser cierto que nos enbarquemos en discuciones inutiles y esteriles, y no veamos de una vez por todas desarrollar nuestro VALPARAISO, que merece un puerto de mejor nivel, un hotel, y un muelle de pasajeros a la altura de las mas grandes ciudades del mundo, hasta cuando digo yo, la gente de valparaiso permitirá esto, no debemos de una vez por todas, dejar los egoismos, permitir que la empresa privada haga lo suyo, me parece muy mal y lo peor de todo es que luego nos quejamos, acaso nos vamos a oponer a tener mejores servicios, mejores infraestructuras, y por ultimo recuperar algo que es nuestro el mar, passear por todos aquellos lugares, si alguien tiene derecho a eso, somos nosotros, los porteños, es por eso que tenemos que defendes este proyecto, para que hagamos de valparaiso la gran ciudad que antaño fue, que vuelva a ser el orgullo de todos los chileno