Cada año, sin excepción vemos como nuestros calendarios están marcados en rojo por ciertas fechas importantes, que por lo general trascienden históricamente en nuestro país. Ahora bien, al margen del valor histórico de aquellas fechas, y sin el ánimo de echar por tierra cualquier tipo de celebración, es importante dar un análisis más profundo de lo que verdaderamente ocurre en estos famosos días feriados.
Y claro, por que sin excepción Navidad, Fiestas Patrias, Pascua además de las marketiadamente inventadas fechas, Día de la Madre, del Padre, Del Niño, Del Profesor, y de lo que se le ocurra a un publicista en los próximos años, éstas fechas con los años han producido quiebres donde la brecha económica de nuestras familias se amplía considerablemente. Existen muchas cifras y estudios, pero realmente analizar lo que puede llegar a gastar una familia de nivel medio o nivel medio bajo en cada una de estas fiestas, en algunos casos es 6 veces mayor a un fin de semana normal. ¿Y existe la plata para hacer esto? La respuesta es no. Pero de algún modo todos nos arreglamos para que exista de todo para estas famosos días, donde una gran cantidad de gente celebra algo que no tiene idea, pero si celebra con enfervorizada pasión. Lo que sí sabe es que la mesa debe estar llena, el asado de primera y debe haber alcohol en exceso. Esto totalmente alimentado por el sobre exceso multimedia en el que estamos inmersos y ya por la cultura nacional de sobre endeudarse por 3 días y sufrir los otros 28.
Ojo, nadie está en contra de las celebraciones o de ser un país que reconozca su historia, el tema es netamente económico y matemático y no va más allá de eso. Uno perfectamente puede celebrar estas fechas en familia, sin exceso y no por eso no habrá un reconocimiento a la historia del país.
Una regla básica del marketing es que si existe alguien que gana, existe otro que pierde, y en ese sentido mientras supermercados, y grandes tiendas para cada uno de estos días triplican cada una de sus ganancias, existe un gran porcentaje de chileno que justamente en esos días triplican o cuadruplican sus deudas. Afortunadamente para las grandes corporaciones existe una excusa nacional, que estos días son para celebrar y por ende cualquier gasto aunque sea totalmente desproporcionado, está justificado y de lo contrario el entorno social nos castigará por no celebrar como corresponde.
En fin. Cada uno vela por su propio bolsillo, y cada uno sabe si celebra y cómo celebra cada una de estas fechas históricas.
Viva chile¡.
Giancarlo Barbagelata T.
Publicista Profesional
Licenciado en Comunicación
Mención Marketing.
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