Comunas aptas para el destrozo y otras que no. Clasismo en el fútbol.

clasismoNo es novedad, en Chile el clasismo es una práctica institucionalizada, radicada y casi permitida por todo nosotros. Es un acto habitual asumido por nuestra sociedad. Está en temas laborales, en colegios, en empresas y claro, el fútbol no iba a estar de lado.

Dentro de la segmentación de clubes de fútbol en Chile, al margen de que sea un deporte transversal de nuestra sociedad y que conlleve por momentos a la unión deportiva de un país también existen equipos para ricos, para clase media y para no tan ricos.  Quizás si los últimos años La Universidad Católica se ha popularizado masivamente, producto del poder mediático que maneja y ha ido incorporando en sus filas a hinchas de otras comunas, más allá de los fanáticos de las Condes, y del barrio alto de Santiago.  

Aún así, esto no ha permitido que La UC,  en su parte dirigencial tenga una política inclusiva con su equipo, con su estadio y con sus instalaciones, las cuales se encuentran en un extremo retirado de la ciudad, alejándolo totalmente de la “gente” que ellos consideran no debería pertenecer al club.  Y aunque este hecho ha estado presente desde el 89, cuando se inauguró el estadio San Carlos de Apoquindo, siempre resalta cuando ocurren ellos masivos como lo es la final del fútbol Chileno con Colo-Colo, quedando excluido de jugarse en el Monumental (Casa de Colo-Colo) y el Nacional (remodelándose), por lo cual sólo quedan dos alternativas  de capacidad en Santiago.

San Carlos de Apoquindo (Estadio de la UC) vetado y Santa Laura (Estadio de Unión Español) con capacidad adecuada pero ubicado en el Barrio Independencia.

Si dicho partido se permite jugar en Independencia, ¿por qué  nose puede jugar en San Carlos? Existe acá una gran contradicción por parte de las autoridades y dirigentes.  No existe ni diferencia de seguridad, ni  de capacidad, tampoco de acceso.  Acá solo existe una diferencia clasista, la cual no permite jugar en San Carlos. Que las barras bravas son entes peligrosos, nocivos y destructores de la sociedad no queda duda, pero es justo que este grupo de delincuentes si pueda entrar a independencia y no al barrio alto?.  Por qué solo ciertas comunas se tienen que hacer responsable de daños, desmanes y destrozos que provocan este tipo de gente, y no las del barrio alto. Acá nadie está a favor de los destrozos, pero me parece que el mal de las barras bravas no es algo que debiera hacerse cargo solo una parte de nuestra sociedad. La ANFP, la Dirigencia y las autoridades están dando una pésima señal a las nuevas generaciones. Primero: Que este grupo de hinchas es incontrolable y que no pueden ir a ciertos recintos porque sobrepasarán todas las medidas de seguridad. Segundo: Que si existe la posibilidad de desmanes y destrozos estos sólo deben recaer en ciertas comunas permitidas para destrozar. Ya que siempre habrá presiones de alto rango, para no jugarse en barrios privilegiados y segmentados, excluyentes de una ciudad como Santiago donde las distancias entre Plaza Italia hacia arriba y hacia abajo cada vez se acentúan más.  Para meditar.

Giancarlo Barbagelata

Publicista Profesional

Licenciado en Comunicación

Mención Marketing & Negocios.

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2 Opiniones

  1. daniel

    Totalmente de acuerdo. El partido debe jugarse donde corresponda y no donde convenga. Basta de atropellos a las comunas de menor poder.

  2. Fabian

    De acuerdo contigo Giancarlo, existe un clasismo institucionalizado en nuestro país. Sin embargo, quiero hacer un alcance respecto al tema de la hinchada de Católica, aunque no sea el tema central de tu artículo. Seguramente tú eres bastante más joven que yo pero te cuento que la etiqueta de equipo cuico para los cruzados viene de los años 80, concretamente de 1981 cuando realizaron una gran inversión comprando a media selección chilena (rené valenzuela, Manuel Rojas, Miguel Ángel Neira, Eduardo Bonvallet, Gustavo Moscoso) además de quitarle un ídolo a la U (Alberto Quintano) y otro a Colo Colo (Adolfo Nef), en ese entonces se habló del equipo millonario. Antes de eso “la cato” fue un equipo de presupuestos austeros, que pasó pellejerías, incluyendo un paso por segunda división a principios de los 70 (creo que fue el segundo de su historia). Mucho antes de eso, como me contaba un tío cruzado “de los de antes”, Católica jugaba en el hoy desaparecido estadio Independencia, o sea, de cuico, nada. Obviamente eso comenzó a cambiar el año 81 consolidándose con la construcción de su estadio San Carlos de Apoquindo a fines de los 80. Desde entonces, mucha gente se acercó a ese club exclusivamente por siutiquería, cosa que, al parecer, perdura hasta hoy, con “hinchas” poseros que no tienen idea de quien fue Sergio Livingstone, Alberto Foullioux o Ignacio Prieto y que creen que el fútbol no existía antes de Lukas Túdor.
    Muchas Gracias.

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