En una de las columnas previas, ya antes había mencionado lo obvio que se vuelven ciertos resultados cuando las encuestas marcar tendencias empíricas durante meses y son transversales a metodologías, sectores y origen.
Lo que nadie antes suponía era la abismal diferencia de un 29% con un 44% que a simple vista se vuelve irremontable. Que los votos de Arrate son para Frei, no son un misterio y pese a que no creo que existan mayores gestos políticos de Frei a favor del partido comunista (más allá del triunfo contra el bi-nominalismo), ese sector se unirá a la concertación sin lugar a dudas.
Ahora lo bueno viene de parte del díscolo. Eran muchas las hipótesis que se planteaban respecto al discurso de Meo, tras conocer los resultados. Podía hacer lo que hizo: Libertad de Acción. También podría entregarles votos a Frei (cosa que los que algo conocemos de política, jamás habría hecho) pero también había otra alternativa más limpia, pero digna de las viejas castas poco claras y concretas. Que MEO, llame a no votar por Piñera, que sutilmente oriente los votos contra la derecha. Eso habría sido una excelente noticia para Frei, pero el resentimiento que provocó la no posibilidad de ser candidato de primarias de Meo, generó que ninguna salida salomónica fuese posible.
Ahora el tema está, bajo la libertad de acción, ¿Qué pasa con el 20% de Ominami? Y lamento que este gran porcentaje de chilenos no se dividirá en su totalidad. (Conveniencia total para Pìñera). Ya existen muchos grupos en Facebook (reflejo de un % de electorado juvenil) llamando a votar nulo o blanco el próximo 17 de enero en el balotaje. Lo que me haría pensar que al menos un 5% de sus seguidores votaría nulo, perdiéndose una gran posibilidad para Frei. Del restante 15%, la tendencia implica que 10% se irá para Frei y un 5% para Piñera. (Siguiendo la lógica de la 2º vuelta entre Bachelet y Piñera 2005).
Es decir tendríamos un Frei, que en el mejor de los casos llegaría a un 45% del electorado. En cambio el astuto Piñera, llegaría a más de la mitad del electorado que más allá de evaluar personas, valores o raíces está evaluando posicionamientos publicitarios y una gran campaña mediática que ha estado en tele, radio, prensa, Internet, vía pública y en el lugar que amerite captar algún tipo de voto indeciso.
Señores¡, no hay nada más que hacer, Piñera será el futuro Presidente y si el comando de Frei sigue tan desacertado y desatinado en sus aclaraciones la ventaja puede ser aún mayor.
Giancarlo Barbagelata
Publicista Profesional
Licenciado en Comunicación.
Mención Marketing & Negocios.
Recibe todas la actualizaciones en tu correo electrónico.

Participa activamente en nuestro medio - Opina sobre este artículo