A veces el bosque no deja ver el camino
Se ha instalado, avalado o no, el diversionismo ideológico en nuestra patria. Todo gira en categorías novísimas, de la intelectualidad del poder, que esconde, premeditadamente, según mi opinión que las sociedades, estamos divididas por clases sociales y esto tiene que ver con aquellos que son dueños de los medios de producción y nosotros los que vendemos nuestra fuerza de trabajo ya sea física o intelectual.
Aquellos, que inventan estas categorías, no solo saben como funciona el mundo económico y la política, para ser certero la direccionan y hace que sociedades como la nuestra nos embarquemos, en la discusión de quien es el mejor o peor. Cuando la discusión debiese partir por cual es el sistema económico que impera en nuestro país, desde ese simple análisis las cosas se vuelven fáciles.
Entonces lo concreto y que no admite discusión es que en Chile lo que funciona es la concentración monopólica de la economía, es decir el Neoliberalismo, que tiene como condición, la administración por trasnacionales de todos los negocios mas rentables e imprescindibles para los ciudadanos, la explotación los recursos naturales así como el endeudamiento de gran mayoría, en tres y cuatro veces de lo que reciben mensualmente como salario, una coerción auto impuesta.
Decir que el bloque gobernante a sido el que a implantado y profundizado este modelo económico es poco acertado, pues la verdad es que, a sido por la participación de los poderes oscuros de la derecha Pro-trasnacional que se disfrazan de progresistas, para endosarnos responsabilidades que no tenemos, en el futuro político de nuestro país.
Quien es el mas malo o menos malo no debiese ser la discusión de los trabajadores de Chile, mas bien debe ser como nos reconocemos como clase social y planificamos como tener una mejor redistribución de las riquezas que generamos con nuestra capacidad, inteligencia y sacrificio.
Desgastarse, en la discusión impuesta por el poder, es irrelevante, dada las condiciones laborales, los niveles de explotación de los trabajadores en nuestra patria, del robo descarado de nuestras riquezas naturales, de la traición de los políticos, que promulgan leyes para defender intereses foráneos más que para defender a los que los eligieron.
Nuestro análisis debe estar enmarcado sin importar quien gane, como nos hacemos cargo de nuestras debilidades, las superamos y empezamos a generar condiciones que nos fortalezcan y nos permitan levantarnos como una Fuerza Política Social capaz de modificar las conductas económicas y políticas actuales.
Desde nosotros, por Nosotros, para Nosotros y Nuestras Familias, la otra discusión no es nuestra. Es de otros, de los que no escuchan, de los que discriminan, de los que excluyen, de los que cierran puertas y quieren convencernos que son mejores.
Jorge Bustos
Presidente Congemar



































