
En “el canal de todos”, según su propio eslogan, TVN continúa desinformando y tergiversando hechos que acontecen en nuestro entorno más cercano y el mundo, además de ofrecer una parrilla programática que se acerca más a la telebasura que al ideal de una televisión pública, pluralista y seria.
Ayer sábado 23 de enero, en un reportaje acerca de jóvenes procedentes de poblaciones periféricas del gran Santiago que viajan por algunos días para vacacionar sin dinero en las playas de Loncura, Quintero o Cartagena, utilizando sitios eriazos, plazas, parques o viviendas abandonadas como lugar para pernoctar, el periodista señala que “los Okupas” se han tomado esos lugares, para desagrado de los propietarios de las casas afectadas y de los propios vecinos.
En el señalado espacio televisivo, entrevistan a adolescentes que manifiestan su opción por tener algunos días de esparcimiento, entre amigos, sobreviviendo por una o dos semanas a punta de machetear en las calles, hacer música o “semaforear”, o simplemente compartiendo los escasos víveres que logran reunir.
En forma insistente, el autor de la nota “periodística”, reitera que “el movimiento Okupa ha hecho de esa forma de vida una costumbre”, y otras sandeces, desvirtuando la génesis del verdadero Movimiento Okupa, muy arraigado y hasta legalizado en cierto modo en países europeos y también muy actual en nuestro país.
A mi modo de ver, Televisión Nacional de Chile, así como los demás canales de televisión, no hacen otra cosa que adormecer las mentes de millones de personas, con sus programillas insulsos, tendenciosos y destinados a un público que engulle sin cuestionar lo que les entreguen. Salvo raras excepciones, la televisión chilena y mundial obedece a objetivos bastante más oscuros, que no es otro que evitar que las personas piensen, disciernan y vean la realidad que les rodea.
Basta con recorrer los noticiarios, donde el énfasis de tragedias como la vivida por Haití está en lo emocional, que arranca las mismas lágrimas que la teleserie de turno, sin profundizar en el tema, tal como suele hacer Don Francisco, Kenita Larraín o Andrea Molina, hoy electa diputada en la Quinta Región …¡gracias a su sentido del “servicio social”.
Oferta cultural
La mala leche del reportaje en comento de TVN apunta también a que los televidentes sumen dos más dos en la simplísima ecuación de “Okupas igual pobres igual marginales igual delincuentes igual jóvenes igual peligro para la sociedad igual potenciales terroristas =se requiere más policías y represión para combatirlos…”.
En mis viajes por Europa y América Latina he mantenido contacto con muchos movimientos sociales, políticos y culturales, entre ellos los Okupas, los verdaderos, quienes conforman un mosaico de ideas, filosofías de vida, propuestas alternativas y raíces, y cuyo origen se remonta a la década de los años setenta, y que es un movimiento social que se apropia de terrenos o edificios abandonados con el fin de utilizarlos como tierras de cultivo, lugar de reunión con fines sociales y culturales. El motivo de tales ocupaciones es denunciar la precariedad de las viviendas, la dificultad de acceso a viviendas dignas, la especulación inmobiliaria, entre otros aspectos.
Lo anterior es una protesta social, cultural y política, que se realiza en forma organizada, y que la mayoría de las veces ofrece – a diferencia de lo que plantea TVN y los medios de comunicación en manos de la derecha- una alternativa cultural que echa raíces en el vecindario donde se ubica.
En Valparaíso existen casas Okupas, así como en Santiago, y muchos proyectos han sido abortados por las autoridades comunales o reprimidos por la policía, que en allanamientos efectuados han “montado” pruebas de uso de drogas o elementos para la confección de “bombas y elementos destinados a atacar a las fuerzas del orden…”, según ha constado en partes policiales y versiones del ministerio del Interior.
En definitiva, espero que editores y periodistas de TVN y otros medios se “okupen” de informar debidamente a la población, ya que el lavado de cerebro a las nuevas generaciones, a manos de los canales de televisión y medios en general, sólo nos empobrece culturalmente, y son justamente los periodistas los llamados a velar por el derecho a la información pluralista y veraz.
Enrique Fernández Moreno
Recibe todas la actualizaciones en tu correo electrónico.

Participa activamente en nuestro medio - Opina sobre este artículo