ROTTERDAM, Países Bajos, 27 de enero /PRNewswire/ — En este año
de la Copa Mundial, cuando las pasiones del fútbol se exacerban, se puede perdonar a los aficionados que objeten cada decisión de los árbitros de marcar una falta contra su equipo. Pero quizá tengan algo
de razón.
Investigadores de la Escuela de Administración de Rotterdam en la Universidad de Erasmus han investigado todas las faltas anotadas en tres grandes partidos de fútbol en un lapso de siete años.
Descubrieron que es más probable que una falta ambigua se atribuya al
más alto de dos jugadores.
El doctor Niels van Quaquebeke y el doctor Steffen Giessner,
científicos de la Escuela de Administración de Rotterdam en la
Universidad de Erasmus, comenzaron su investigación transfiriendo sus
conocimientos de toma de decisiones en los negocios a la palestra
deportiva. Específicamente, querían investigar si las personas
consideran la información disponible en esas situaciones ambiguas con
imparcialidad, es decir, de una forma subconscientemente libre de
prejuicios.
Basándose en investigaciones evolutivas y lingüísticas que han
revelado que las personas asocian la talla de otras personas con
conceptos como la agresividad y la autoridad, Van Quaquebeke y
Giessner especularon que es más probable que las faltas ambiguas se
atribuyan al más alto de dos jugadores involucrados. Los resultados
indican que, respectivamente, es más probable que los árbitros (¡y
los fanáticos!) perciban que las personas más altas son las que
cometen faltas y por lo tanto ven a sus oponentes de menor estatura
como víctimas de las faltas.
Para probar la validez de su suposición, los científicos analizaron
todas las faltas registradas por Impire AG en siete temporadas de la
Liga de Campeones de la UEFA (32.142 faltas) y German Bundesliga
(85.262 faltas), las tres últimas Copas Mundiales de la FIFA (6.440
faltas) así como datos de otros dos experimentos de percepción con
fanáticos del fútbol. En todas las temporadas, ligas y métodos de
recogida de datos, sus análisis revelaron el mismo cuadro,
confirmando su suposición inicial: a las personas más altas se les
suele achacar más faltas que a las más bajas, incluso cuando no se ha
cometido ninguna falta.
Un artículo científico basado en su investigación se publicará en la
importante revista Journal of Sport & Exercise Psychology en febrero
de 2010. Van Quaquebeke dijo: “Elegimos el fútbol como el contexto de
nuestros estudios porque el deporte suele producir situaciones
ambiguas de faltas en las que es difícil determinar quién las
cometió. En esas situaciones, las personas deben confiar en sus
“instintos” para tomar una decisión, lo que debe incrementar el uso y
por lo tanto la posibilidad de detectar la estatura de un jugador
como una indicación adicional para tomar la decisión. Además, en las
asociaciones de fútbol se debate con frecuencia el uso de tecnología
de asistencia del árbitro y un adecuado entrenamiento del árbitro. De
esa manera, al proporcionar conocimientos científicos sobre posibles
prejuicios en la labor del árbitro, nuestro trabajo podría ayudar a
los funcionarios a ponderar las opciones”. Sin embargo, ambos
investigadores dicen que no es su tarea cómo derivar conclusiones
para la práctica del fútbol.
La Escuela de Administración de Rotterdam (RSM) de la Universidad de
Erasmus es célebre por sus innovadoras investigaciones de prácticas
de negocios sostenibles. RSM ofrece una serie de programas de
licenciatura, maestría, doctorado, MBA y educación para ejecutivos, y
constantemente se clasifica entre las 10 mejores escuelas de negocio
de Europa. www.rsm.nl
FUENTE Rotterdam School of Management
Judit Alonso en Noir sur Blanc
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