De senadores a ministros
Resulta preocupante la repetida mención de senadores de la Alianza por Chile para ocupar puestos ministeriales. Esto, que fue tan criticado por la oposición en el caso de Carolina Toha, va contra la naturaleza presidencial de nuestro sistema político, donde los ministros de Estado son funcionarios de la exclusiva confianza del Presidente de la República, en tanto los legisladores son los representantes legítimos de los ciudadanos que los han elegido (dentro de lo que cabe bajo el fraudulento y antidemocrático sistema binominal).
Por ello, sería impresentable una reforma que les permitiera a tales representantes volver a ocupar sus escaños después de desempeñarse en una cartera ministerial por una temporada, como se ha sugerido. Para que exista legítimamente tal movilidad entre el legislativo y el ejecutivo, debemos empezar por tener un Parlamento auténtico que reemplace a nuestro poco representativo y excluyente Congreso Nacional, lo que pasa por el necesario cambio de nuestro presidencialista régimen político y su reemplazo por un sistema de Gobierno parlamentario o semi presidencial, en su defecto.
Sin duda, el caso más impresentable en este ámbito, ha sido el del senador Longueira, quien ni siquiera espera que lo nominen, sino que ya ha proclamado el ministerio -hasta ahora inexistente- que le gustaría ejercer y que es una cartera por él y para él concebida: “Ministro en Campaña para la Erradicación de los Campamentos” (sic).
Si el Presidente electo Sebastián Piñera accede a tal capricho del senador udi, sin duda estaremos ante un ministro en campaña, que habrá demostrado haber aprendido de su superior que las campañas de años -si no de lustros- terminan dando buen resultado. Y ¿qué decir del lenguaje utilizado por del senador Allamand contra el ministro Velasco con el que enfrenta su camino aspiracional a la Cancillería?, ¿estará preparando sus encuentros con García Belaúnde?
Rafael Enrique Cárdenas Ortega.
























