Carlos Cruz Coke Carvallo
Hacía tiempo que no se veía una ceremonia con tantos simbolismos. Fue en el solar de Pedro de Valdivia, casa de Gobierno y actual Museo de Historia Nacional, con himno y discurso incluido. Junto a eso, veintidós ciudadanos de altísimo nivel, con currículos llenos de magíster y doctorados fraguados en las mejores Universidades del mundo. Mucho técnico experto en las materias sectoriales y bastantes personalidades reconocidas sólo en el mundo privado, lo que dice bastante para un gabinete político. Echando un primer vistazo, concluimos de un grupo más bien económico-empresarial, de personas ligadas a negocios de mucho éxito. Hay muchos ministros que vienen de la academia, grandes Profesores Universitarios y Decanos. También están los políticos, más bien delimitados a cuatro cupos para cada partido, y bastantes independientes. El golpe a la cátedra, si se quiere, fue la elección de Jaime Ravinet, un personaje de primera línea en el mundo concertacionista, y en una cartera que conoce. Representa la promesa autocumplida de hacer un gobierno de unidad nacional, tan cacareado últimamente por moros y cristianos. Y es también, un duro golpe para la futura oposición. La apuesta más grande: designar a un empresario, en una difícil cartera como es Relaciones Exteriores. Piñera esta apostando a Moreno gracias a su vasta red de contactos internacionales, tanto en el ámbito público como privado y por su gran poder como negociador. En educación eligió a un político de fuste, un hombre que va a tener que transpirar mucho para cumplir las promesas de campaña y me parece, será el primero en salir al pizarrón a partir de marzo. En hacienda y economía, se siguió la misma formula de la concertación: nombrar a los mejores técnicos que tienen.
En resumen, el perfil más económico de gabinete tiene por objeto la generación de miles de empleos el primer año, además, de un crecimiento económico sostenido para financiar los proyectos del programa de gobierno. Si bien es cierto, nadie nos garantiza que hacer bien una clase en la Universidad, o ser un buen empresario te entregue los pergaminos necesarios para ser un buen ministro, ya que es bastante distinto “con guitarra”, nada nos asegura lo contrario. El gabinete fue elegido sobre la base de la excelencia profesional-académica y meritos personales, es decir, buscando a las mejores en los puestos idóneos, como lo fueron los ministros Velasco y Cortazar en su momento. El futuro dirá que tan acertada fue la elección de este gabinete, de acuerdo al desempeño de cada uno. Pero nadie se podrá quejar, que como pocas veces en las historia, se habrá visto un grupo de personas de tan alto nivel, desempeñándose en conjunto como servidores publico de primera línea.
Recibe todas la actualizaciones en tu correo electrónico.

Participa activamente en nuestro medio - Opina sobre este artículo