Cuando la irresponsabilidad se traduce en catástrofe

Publicado el feb 28, 2010 | 5 Comentarios

gobiernoSuele decirse que la mejor forma de aprender es levantarse luego de haber caído. Hoy Chile se encuentra aún en el suelo luego del terrible sismo que nos azotó el pasado 27 de Febrero y nuestra capacidad de resiliencia está por verse. Se dice también que nuestro país posee una “cultura sísmica”, por lo que recuperarse de este triste evento natural es solo cuestión de tiempo. Dos consideraciones nacen a partir de esta tragedia.

Primero, lo de “cultura sísmica” es cuestionable. Las personas se sobreabastecen, existen saqueos a supermercados, robos a casas deshabitadas, y otros desafortunados eventos. Lo que sí existe en nuestro país es un buen funcionamiento de las instituciones y una gran capacidad de empatía y solidaridad debido a que somos un país acostumbrado a acontecimientos de este tipo. Para que exista esa tan nombrada cultura es necesario que, por ejemplo, los medios de comunicación informen mucho mejor y dejen de privilegiar el “rating”. Muchas veces se utilizan estos eventos de manera morbosa para obtener mayor audiencia y se deja de lado el rol fundamental de los medios: proporcionar información útil. Es importante sensibilizar a la población, pero también es vital informar sobre carreteras intransitables, puntos conflictivos, bombas con escasez de combustible u otros datos. Si se pone el énfasis solo en la transmisión de tragedia y drama, se genera caos social.

Segundo, para tener cultura sísmica también es importante la responsabilidad de las autoridades a la hora de informar. El día del cataclismo esto FALLÓ. Así de crudo. La Armada de Chile informó que se descartaba la alarma de Tsunami, los medios difundieron la información y la población así lo comprendió. Horas más tarde, el mar comenzó a recogerse en algunas costas nacionales y toda acción humana fue tardía. El día 28 de Febrero, el ministro Vidal reconoce el error de la Marina: Sí hubo maremoto, las autoridades se apresuraron en dar una información equivocada, probablemente con el fin de tranquilizar a la población, pero la irresponsabilidad de descartar un hecho en forma apresurada actualmente se traduce en muertes. Esto no puede permitirse más.

Estas dos constataciones no son triviales, deben ser tomadas en cuenta ya que el poder que poseen los medios y las autoridades en cuanto a su capacidad de influir en el actuar humano es enorme. Con más responsabilidad, por parte de estos dos actores sociales, y con la solidaridad que caracteriza a nuestro país, Chile se pondrá de pie una vez más y saldrá adelante con esa entereza que hoy causa admiración en el resto del mundo.


Participa activamente en nuestro medio - Opina sobre este artículo

Granvalparaiso.cl es potenciado por el Hosting en Servidores VPS de Hostname.cl