Texto: Miguel Angel San Martín
Fotos: Fredy Andrés Bastías.
Las víctimas del terremoto que azotó Chile el pasado 27 de febrero expresan su agradecimiento con una sonrisa. El pueblo en general les agradece con manifestaciones de aprecio y afecto de muchísimas formas. Son los médicos cubanos que llegaron casi silenciosamente a la ciudad de Chillán, una de las afectadas por el terremoto, hace sólo unos días. Montaron un hospital de campaña con 40 camas y la brigada de 34 trabajadores de la salud se pusieron de inmediato a trabajar. En un par de días, ya son el centro de los agradecimientos generalizados de la población.
Chillán es una ciudad de 170.000 habitantes, ubicada a 400 kilómetros al sur de Santiago, la capital. Es cabeza de zona agrícola que ha sufrido cuatro grandes terremotos en su historia. En el siglo XVIII, en el XIX, en 1939 y ahora, ha sido afectada por sismos tan violentos que la han hecho desaparecer…volviéndose a reconstruir entre los escombros. Este último megasismo no ocurrió ni hay muertos, porque los sistemas constructivos han sido adaptados a esta contingencia de la naturaleza. Sin embargo, 4.000 casas se han derrumbado por la fuerza de los elementos, dejando a 16.000
personas damnificadas. La mitad de su Hospital Clínico “Herminda Martin”, ha quedado sin posibilidades de atender a la población. Por eso se ha recibido la ayuda solidaria cubana con gran esperanza y agradecimiento.
“Estamos cumpliendo con nuestro trabajo y nuestro deber internacionalista con un gran pueblo,
como lo es el chileno”, señala con orgullo el doctor Juan Carlos Andux, líder de la brigada solidaria. “Permaneceremos aquí todo el tiempo que las autoridades chilenas consideren necesario”, agrega con una sonrisa.
Esta es una brigada “doctorada” ya en internacionalismo solidario: ha estado en Haití antes de venir a Chile. Pero, además, ha recorrido otros países, como Perú, Indonesia, Pakistán…compartiendo con los sufrientes lo que Cuba tiene y que todos sabemos que no le sobra.
En la sureña ciudad chilena ya han comenzado con hospitalizaciones y con intervenciones quirúrgicas de diverso nivel, trabajando coordinadamente con la jefatura provincial de salud, que encabeza el doctor Iván Paul, y con el director del centro asistencial chillanejo, Rodrigo Avendaño. Y la gente acude al campamento cubano con la sonrisa en los labios, llena de esperanzas de que van a recibir una atención excelente y, por qué no decirlo, simpática.
“Estoy siendo muy bien atendido por los cubanitos”, dice con una sonrisa Marcelo Enrique Escalona, un herido internado en el hospital de campaña. “Dígale al pueblo cubano que estamos muy agradecidos por esta ayuda a Chile en un momento tan crítico”, agrega en voz alta.
“Mi hijo llegó muy mal anoche, con un asma que no se le quita desde el terremoto, pero los doctores cubanos ya lo han estabilizado y mi niño vuelve a sonreír”, dice con lágrimas en los ojos una mujer campesina que desea guardar su nombre en el anonimato. “Estoy muy bien”, señala Jonathan Troncoso, otro ingresado en el Hospital de Campaña, “porque he recibido una atención muy buena. Me siento muchísimo mejor y quiero agradecérselo a los médicos cubanos”, agrega emocionado.
“Esta es una ayuda importante y ejemplar”, dice con énfasis el doctor Carlos Hernández, Concejal de la Municipalidad de Chillán. “Han llegado en el momento oportuno, cuando nuestro hospital ha perdido la mitad de sus camas. Y lo han hecho con un alto nivel profesional y una enorme humildad, digna de ser imitada. Sin duda que están dando una gran lección a todos”, agregó.
Mientras tanto, en el seno de la sociedad chillaneja comienza a levantarse una ola agradecida que se va a concretar, dentro de unos días, en forma de un gran evento folclórico en homenaje a esta brigada solidaria cubana.
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