Cuestionada convivencia estudiantil

Publicado el abr 19, 2010 | 1 Comentario

estudiantesLas reformas educacionales que se han realizado en nuestro país parece que no han sido lo suficientemente efectivas, según las encuestas de opinión e informes de destacados profesionales lo que amerita una reforma total a la educación chilena en todos sus niveles.

El respeto mutuo que debe existir en las aulas se está deteriorando y está rompiendo todos los esquemas pedagógicos orientados a formar alumnos con valores morales y sociales que le permitan integrarse plenamente a la comunidad nacional.

Padres, apoderados, estudiantes secundarios técnicos universitarios y organizaciones sociales han manifestado públicamente que está bajando la calidad de la educación y qué pena da escuchar estas afirmaciones y cualquiera sean los factores que influyen en la decadencia pedagógica, es necesario rectificar los probables errores cometidos ya que es justo tomar conciencia de los problemas, analizarlos y hacer proposiciones concretas proyectando objetivos a mediano y largo plazo para enmendar rumbos.

Desgraciadamente han sucedido en las salas de clases hechos desconcertantes y desagradables en la relación alumnos, profesores, apoderados y nunca se pensó siquiera que estas actitudes desmedidas se iban a constituir en acciones constantes y reiterativas en la vida estudiantil.

Esta falta de respeto a la jerarquía institucional en una sociedad educativa con cargos asignados a profesionales docentes en mérito a la capacidad académica de los profesores para formar niños y jóvenes e inculcarle valores positivos, está siendo quebrantada abruptamente con la demostración pública de violencia en las aulas y que se está incubando peligrosamente en las conductas sociales de nuestros niños.

Esta señal de alerta hay que tomarla en serio y nos obliga a buscar una mejor convivencia en las escuelas o liceos para mejorar las relaciones interpersonales.

Cuarenta y cinco alumnos en una sala de clases, no es la cantidad más adecuada para garantizar calidad, paz y armonía, por lo tanto sería una medida aceptable bajar el número de alumnos por curso y así el proceso pedagógico se tornaría más alentador.

Hacer clases a tantos niños y jóvenes en una sala de clases, mantener la disciplina y concitar su atención, es tarea abrumadora y el profesor termina su jornada agotado física y mentalmente, pese a que los maestros hacen su trabajo ameno, eficiente y motivador, pero, los alumnos están en otra actitud que no es la más apta para hacer una clase fructífera y provechosa debido a la desconcentración mental que se produce en los alumnos, debido al uso de elementos electrónicos en el aula y los cambios conductuales negativos asimilados fuera de la escuela y que dentro de ella, alteran una sana convivencia en el aula.

Por Hugo Perez White.


Participa activamente en nuestro medio - Opina sobre este artículo

Granvalparaiso.cl es potenciado por el Hosting en Servidores VPS de Hostname.cl