“Las putas asesinas” es el primer libro de Roberto Bolaño Ávalos que leo de un tirón.
El abogado Fasani que viaja al lado mío en el Sky de Punta Arenas a Santiago el miércoles pasado, me lo facilita. Previamente yo le había ofrecido LUN y The Clinic.
El libro es bizarro, fuerte, de mucho rencor, de hartos rostros familiares. Como Jodorowsky a quien vi por primera vez en México., Bolaño lamenta que no haya alojado en su casa como otros, y asume que sufrió. Por eso lo trata de ladrón de guante blanco, simpático y estafador, al Jodo. Época de Isela Vega y las profanaciones de mitos locales para sus películas con la que fuera una especie de Susana Jiménez pero mejor actriz, en versión azteca. Las escenas casi le cuestan linchamiento a este judío ruso tocopillano.
Dice, Bolaño, que fue Jodo quien le recomendó hacer meditación zen con Ejo Takata, el que a su vez fue introducido por Jodo en México, según el psicomago, mimo, tarotista, actor y director de cine, guionista de comics y escritor.
Donde la embarró Bolaños es que impaciente, quiso salir de la sesión y el maestro que le daba bastonazos a sus alumnos, a solicitud de ellos mismos, casi se va de combos con Bolaños que era hijo de un boxeador aficionado, que sobrevivió a la muerte de Roberto, y que le enseñó a pelear desde chico pese que a Bolaños no le gustaba la mocha.
Putas asesinas es un libro que recomiendo pues combina ficción con realidad y delata que Bolaño conocía muy bien el continente, al revés y al derecho. Y sus descripciones de Francia y España y Alemania, son excelentes
Si no hubiese muerto en el 2003, hoy tendría 57 años recién
Juan Jorquera, el pastor, a su vez me relata que cuando Jodorowsky le pregunta a Violeta Parra en el Centro Pompidou de París, en los años sesenta de cuanto le pagan por la filmación que le estaban haciendo, nuestra querida folklorista respondió mirándolo con extrañeza: “Lo sagrado no tiene precio”.
Por eso Juan me señala que mi misión en Magallanes no tiene precio y es divina.
Para cerrar con Jodo, descuento que Marilyn Manson montó una exposición que esta haciendo furor y me pregunto si mi amigo Jodo iniciará la película de la que tanto ha hablado con este músico excéntrico que también debe de estar cerca de las seis décadas.
El Punta Arenas Rodolfo Lautaro Mansilla tiene una hija, Adelaida, de tres años, es escultor y artista de renombre; el doctor Matías Vieria, tiene 60 años y un hijo de tres.
Así que por fin tengo una cofradía de papás abuelos para que comparta Isidora con sus retoños y eso me tiene dichoso.
Viva el Bicentenario.
¿Llegaremos a los 140 años de edad como se auto predijo Jodorowsky?
Bueno el Sky que me trajo a Santiago salió a la hora-15.25-, de Punta Arenas pero no pudo aterrizar en Balmaceda por una tormenta de nieve. Seguimos a Puerto Montt y pensé que con esta escala menos, íbamos a llegar a las ocho a Santiago y no a las ocho y media de la noche, como rezaba el itinerario.
Pero en Puerto Montt embarcaron a pasajeros que esperaban otro Sky, que justamente no pudo despegar de Balmaceda, región Carlos Ibáñez del Campo, alias la onceava. Además se rumoreó a bordo, que el aparato además iba a hacer escalas Temuco y Concepción porque ese vuelo de Balmaceda sí las realiza para transportar a los pasajeros que esperaban el aparato bañado en nieve.
Los pasajeros que no pudieron desembarcar en Balmaceda, pernoctaron en la ciudad que mereció la canción de Los Iracundos y la compañía corrió con el traslado, hotel y comida. La nave nuestra, finalmente solo hizo escala en la terremoteada capital de la octava región justo a la hora en que Yasna llegaba a esa en bus. Estábamos separados por pocos kilómetros sin querer queriendo.
Le comenté a quienes reclamaban por esta escala suplementaria que se pusieran en el lugar de quienes estaban en Puerto Montt, y que por un acto egoísta, se iba a quedar en tierra solo porque nos atrasábamos una hora.
Lo mejor fue cuando el abogado me ofrece llevarme hasta la casa de mi ex esposa y mi hija y nieto. De manera tal, que en su automóvil llegamos soplados en media hora a destino final.
El jueves no me podía las ojeras. Y era la reunión Bicentenaria en La Moneda a la que ingresé nuevamente después de ocho años cuando entonces estuve solito con Lagos en su despacho.
En el Transantiago me entero que Fran abrió la bouche-el hocico-y dio nombres de sus minos, Schilling de por medio. También que le gustaba dormir en camas ajenas pero que nadie invadiera su territorio.
Esa declaración del jueves a LUN, bien vale un primer Plano: la flaca no parece ser tan desabrida en el lecho como en la pantalla.
Y entonces estábamos los coordinadores del Bicentenario en La Moneda este viernes, y mientras Brasil caía ante Holanda Sebastián Piñera junto a Joaquín Lavín recibía a escolares en el salón Montt Varas contiguo al de nuestra reunión de trabajo.
Los niños fueron mas amables que Marcelo Bielsa (me pregunto si le tiene tirria a Piñera, ¿para qué fue con los jugadores al Palacio si bien pudo irse un par de días directamente desde Pudahuel a su Rosario querida? O por último no ir nomás. No es que reproche a Bielsa, pero el sabe que la ANFP necesita el apoyo presidencial para el 2015 y dinero para los estadios ¿o acaso el fútbol no lo recibió de Bachelet?)
La cosa es que de pronto ingresa a la sala donde estábamos y nos habla del Bicentenario, brevemente. Antes de salir me divisa y me hace un gesto de saludo- nos separaba una gran mesa-. No tengo de nada de quejarme, me trajo un intelectual socialista al cargo y me mantiene un gobierno de centro derecha.
Ojala que no aparezca un Guillermo Pikering (el niega haberlo expresado pero le pesó igual) y diga que hay una troika judía en los cargos si sumamos a Hinzpeter, Kantor y el suscrito más otro que tiene segundo apellido Fleishmann y es jefe de gabinete de la Intendenta de Magallanes.
Bakugan o Gorriti me escribe mi hija Andrea y eso le compro a Gabriel Didac (no es apellido es Diego en catalán). Un juguete que reemplazo a los celebres gordos.
Isidoro quedó solita en Punta Arenas con este viaje intempestivo mío Yasna en Concepción por motivos familiares, Tres noches la acompaña Marilyn, una bella colaboradora del Consejo de la Cultura que es joven entonces me preocupa que cuide demasiado al hijo de Yasna que ya tiene 14 años y esta como locomotora de alta velocidad ce ganas de verle el ojo a la “potatoe”
Viva Jackie van.
Miguel Sepúlveda al poder
Lea Punto Final
Viva Mariana Hales, la morena más sabrosa de Chile y el mundo
Que se mejore Jorge Babarovic y Jorge Abasolo agarre pega en su gobierno que esperó 20 años.
Martín me invita a Les Assasins de calle Merced en Santiago. Com,emnos loquitos, un buen blanquito, una soupe a l’oignon, sopa de cebollas, pero que le faltó queso y dos postres ricos compartidos. Blanquito helado.
La última vez que estuve en este restaurante de Cheyre, es primo del general y se mantiene igual como hace 30 años cuando lo conocí-tiene 66 -, tomaba un trago ante de lanzar mi opus 5, la única novela que he escrito y me fue malón pese a que Julio Jung la encontró divina: “El diario del fin del mundo” en la Plaza mulato Gil. Esto ya lo he contado: me encuentro con Eugenio Berríos. Al verme, amenaza con golpearme pero se cae al suelo de puro borracho con el impulso. Después desaparece.
Cheyre recuerda que lo estafó en varios millones al venderle un departamento que no estaba a su nombre.
Cuentan que alguien, asesinó en ese restaurant a un hombre porque andaba con su wife. Pero el restaurante ya se llamaba así, no es que lo hayan bautizado por el crimen.
Negocios de bar, jamais.
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