Hay un chiste cruel que dice: “ Jefe…por qué me paga el sueldo mínimo? “ A lo que el Patrón le responde: “Porque no te puedo pagar menos”.
Y es que es tema recurrente para todo gobierno y siempre que se cumplen plazos o períodos vuelve el famoso tema del sueldo mínimo a la palestra.
Existen 3 posturas super concretas:
1) La del trabajador: Suban lo máximo el sueldo mínimo.
2) La del empleador: Ser recatados, ya que si se sube mucho se limita la contratación de la Pymes ya que no están en condiciones de desembolsar tanto dinero, subiendo así la cesantía.
3) La de la opinión pública, y legisladores que terminan siempre subiéndolo en 4 mil o 5 mil pesos totalmente intrascendentes.
Es importante recalcar, que existe una gran confusión de cierta parte del empresariado en confundir sueldo mínimo con sueldo máximo y esto los ampara con el derecho de estar acatando la ley, pero con una conciencia realmente triste porque todos entendemos que un jefe de familia no puede mantener un hogar de 4 o 5 personas con 172.000 mil pesos. Caso muy distinto a un joven, que busca trabajos part-time o busca generar un 2º o 3º ingreso familiar y le permite adquirir temprana experiencia laboral.
Lo cierto es que, me imagino que para nadie es un misterio que la solución es mucho más digna, simple, justa y por todo sabidas pero jamás aplicada, ya que nuevamente serían los grandes conglomerados los que sufrirían las consecuencias de ser tratados como empresa grande (tal como lo son) y no tener el mismo trato que una Pyme que factura 20 millones al año.
El dicho dice, ley pareja no es dura, pero ¿cómo va a ser justo que una empresa que facture 20 millones anuales, pague los mismos sueldos que una que facture 20 millones de dólares anuales?
Que importante sería que el gobierno de Piñera, tan vinculado al empresariado y tan supuestamente preocupado de las diferencias sociales impulsarán un sueldo mínimo parcelado dependiendo de los ingresos de cada empresa, manteniendo obviamente un mínimo establecido. Esto beneficiaría a una gran cantidad de trabajadores que pertenecen a grandes empresas, conocidas por todos nosotros, que actualmente perciben sueldos muy bajos y no tendrían que seguir luchando con alterar 2 mil o 5 mil pesos cada año un sueldo mínimo básico sin sentido.
Sin ser economista, ni planificador laboral no reconozco a simple vista argumentos potentes como para que esta sistema no pueda ser implementado a corto plazo, eso sí manejando cifras concretas con los porcentajes que maneja cada empresa y su tipo de remuneración.
Esperemos que pronto se termine con la farsa de subir unos pocos pesos y entiendan que un jefe de hogar no puede sustentar una familia con tal cantidad de ingresos.
Giancarlo Barbagelata
Publicista.
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