A patadas

Publicado el jul 13, 2010 | 1 Comentario

vsTerminado el Mundial de Fútbol con un partido final que se empinó más
sobre las faltas que sobre los goles, todo parece indicar que el
estilo de juego agresivo ha ido siendo adoptado por los dirigentes
políticos locales, que renunciando a la elegancia en el juego y al
trabajo colectivo, parecen empeñarse en un estilo de zancadillas y en
una carrera de lucimiento personal en lugar de privilegiar el
funcionamiento de sus equipos.

       En lugar de explicar los puntos de vista propios, el acento se ha ido
poniendo en resaltar las malas intenciones de los adversarios, con lo
que el aire político se ha ido enrareciendo con acusaciones cruzadas
que poco ayudan a avanzar en las tareas de Gobierno.

       Esto resulta particularmente curioso si se toma en consideración que
el Gobierno no tiene mayoría segura en ninguna de las dos cámaras del
Congreso Nacional, lo que lo obliga a recurrir a acuerdos con la
oposición, lo que se hace imposible cuando ambas partes se dedican a
la descalificación pública.

       Hasta ahora, los proyectos de mayoría simple que han sido aprobados
han tenido el apoyo circunstancial de algunos parlamentarios
independientes o de oposición, pero eso no da ninguna seguridad para
el futuro, es una receta que puede comenzar a fallar si se insiste en
su repetición e implica un desprecio por acuerdos institucionales
entre Gobierno y oposición.

       En otros períodos de la historia reciente, la opinión pública podía
tener una percepción similar, pero en los hechos había un activo
diálogo, muy discreto por cierto, entre los gobiernos de la época y
las respectivas oposiciones, cosa que no se percibe en estos días,
salvo quizás en iniciativas como el asilo a los presos políticos
cubanos, en las que la participación del senador Ignacio Walker ha
sido bastante visible.

       Fuera del enrarecimiento del clima político, esta situación de
enfrentamiento tiene una consecuencia adicional, en el fenómeno que ya
comenzó a producirse en el período presidencial anterior de Michelle
Bachelet, con el surgimiento de los llamados díscolos.

       En estos momentos, cruzar el puente entre Gobierno y oposición, en
cualquiera de los dos sentidos, parece rentable para obtener
reconocimientos esporádicos, pero en la medida que se hagan imposibles
los acuerdos institucionalizados la recompensa irá aumentando de
valor, y eso implica un descontrol de las mayorías, ya sea la que
ocupa La Moneda o la que se encuentra en el Parlamento.

ANDRÉS ROJO T.
Periodista


Participa activamente en nuestro medio - Opina sobre este artículo

Granvalparaiso.cl es potenciado por el Hosting en Servidores VPS de Hostname.cl