33 “viejos” atrapados por un derrumbe en la mina San José. Atacama en estado de alerta, con vigilias de oración y la colaboración de valientes rescatistas. La entrevista que les presento es una conversación en caliente, con la adrenalina a flor de piel, luego de estar al borde de la muerte.
Daniel Palma Mella, bombero voluntario, Instructor de Rescate en Minería Subterránea, desafiando el riesgo se encuentra en su elemento. Ha hecho de ello su vida, enseñando a convivir con el peligro. Pero ayer, 7 de agosto, Daniel vivió su peor experiencia. Junto a 3 miembros de la brigada de Avanzada más un capataz de la mina San José, estuvieron a segundos de ser tragados por el cerro, cuando la mina San José a las 14:15 hrs se asentó justo en medio del descenso, cuando los brigadistas a través de ventajas mecánicas, es decir uso de cuerdas de andinismo, llegaban a 430 metros de profundidad por el pique de ventilación de la mina San José, que colapsó bajo sus pies.
Conversamos con Daniel Palma, líder juvenil en los ochenta de la lobera de Chañaral, actual especialista en seguridad minera dueño del Centro de Capacitación Integral Atacama Ltda. Queríamos conocer en detalle de la tragedia minera que mantiene a 33 trabajadores enterrados a más de 600 mts de la superficie, en la Mina San José de Minera San Esteban.
Periodismo Independiente: Ayer eras el segundo hombre la brigada de rescate de avanzada. Cómo se llega a plasmar un equipo de tanto profesionalismo y compromiso?
Daniel Palma: Constituimos un equipo de rescate que surge del Cuerpo de Bomberos de Chañaral y de la especialización que cada miembro del grupo. En mi caso he llegado a ser Instructor en Seguridad para la minería. Pedro Rivera Oliva es Jefe de Emergencia de la Minera Carola; Juan Díaz es el sublíder; Eduardo Doll es brigadista profesional. Cuando Pedro es enviado a colaborar en el rescate, me llama y me integro al equipo. En el trabajo profesional la confianza es la clave. No hay espacio para errores. Como brigada de avanzada estamos juramentados: “Entran todos, salen todos. Si uno se queda, nos quedamos todos”.
Periodismo Independiente: Ayer a las 7:00 hrs AM ingresaron a la mina colapsada. Cuéntame lo ocurrido de esa jornada.
Daniel Palma: Efectivamente, a las 07:00 hrs AM (del 7 de agosto) nos desplazamos en camioneta hasta la zona cero, donde comienza el derrumbe. En esa área que está a 240 metros al interior de la mina, se construyó la base del rescate. Ingresamos al ducto los 4 brigadistas más Pablo, capataz de Minera San Esteban, que conoce la mina en detalle. Fuimos descendiendo por el pique y nuestra idea era acercarnos al refugio donde podrían estar los mineros atrapados. Descendimos 105 metros y luego 55 más. Quedamos por debajo del derrumbe superior, todo se apreciaba colapsado. A partir de allí, Pablo bajó 50 metros más. En esa bajada habíamos demorado casi 4 horas, ibamos cargados con alimentos de sobrevivencia para 30 personas. Eran las 14:15 hrs. cuando Pablo da la alerta roja y en ese momento el cerro comenzó a hundirse bajo nuestros pies, Cada uno llevaba atada una cuerda de vida y Pablo ascendía rápidamente cuando la punta de su cuerda se tapó con las piedras y comenzó a jalar al grupo hacia el derrumbe. Mis compañeros que servía de sobrepeso estaban siendo arrastrados. En ese momento, por un instinto de sobrevivencia, corté mi cuerda y salté sobre mis compañeros para que no cayeran , en segundos, con las mochilas hicimos un contrapeso . En esos momentos, sólo nos divisábamos por las lámparas en nuestros cascos, el polvo subía y nos ahogaba. Pablo no podía subir porque su cuerda estaba atrapada por el cerro. Salté hacia él y corté la cuerda bajo suyo, me abracé a él y tuvieron que subirmos así, con su cuerda de vida.
Periodismo Independiente: Vivieron una situación límite, en medio de la oscuridad, con el ruido sordo de la tierra tragándose el pique de ventilación bajo sus pies. ¿A qué distancia estuvieron del área de refugio?
Daniel Palma: A 130 metros del nivel y a 100 más de punto donde estaba esa àrea de seguridad. Para que te des una idea de los tiempos, estábamos a 450 metros y habíamos demorado 3 horas y media en descender hasta allí. El ascenso a la zona cero, luego de esta escapada, nos tomó dos horas y media. Al salir, hablamos con el Ministro de Minería y le reportamos que nada más se podía hacer, que la mina se había asentado y miles de toneladas cubrían el área. Si ese derrumbe tocó el refugio de seguridad es improbable que haya resistido. La impotencia, las lágrimas varoniles que vertimos en ese momento posterior a esos instantes cruciales, nos dejaron conmocionados. Porque por primera vez en nuestro largo historial de rescates, el cerro nos había ganado.
Periodismo Independiente: Daniel, en esa experiencia en todo el norte minero, como formador de las nuevas generaciones de rescatistas, cómo evalúas esta tragedia.
Daniel Palma: es sin duda la mayor tragedia minera en Chile en los últimos 50 años. Nosotros agotamos la alternativa de la chimenea de ventilación, que está sepultada a partir de los 400 metros de profundidad y los sobrevivientes podrían estar a un nivel sobre los 650 metros de profundidad. Ahora se está trabajando en sondajes, pero mis compañeros y yo estamos en condiciones de volver al pique si se llega a abrir una vía en la que podamos ingresar.
Periodismo Independiente: Cual es tu visión experta frente a esta tragedia. ¿Crees que hay esperanzas de llegar a tiempo?
Daniel Palma: Es muy difícil. Si la mina ha colapsado en toda su extensión de la forma como lo apreciamos ayer, hay muy pocas posibilidades de que el grupo haya encontrado un espacio seguro. Confiemos en que alguien esté en el refugio y que el derrumbe no los haya sorprendido en camino a la salida. Hubo un camión al momento del derrumbe que escapó acelerando al máximo porque todo se derrumbaba a sus espaldas, si a alguien el derrumbe los sorprendió en ese tramo, nada se podrá hacer, porque todo eso está colapsado. Con el derrumbe que se produjo y del cual sobrevivimos por estar capacitados profesionalmente, la mina colapsó desde el nivel 450, lo cual estaría aplastando los túneles inferiores donde había un taller y el área de seguridad a la que quisimos llegar ayer.
Periodismo Independiente: Con tu experiencia en seguridad, cual es la situación de la pequeña y mediana minería en cuanto a cumplimiento de normas. ¿Qué lecciones a partir de la tragedia?
Daniel Palma: Creo que hay pocas mineras que se toman en serio el tema de seguridad. Minera Contractual Carola tiene un equipo de emergencia del primer nivel, pero muchas mineras sólo se cumple con lo mínimo y se habilita como personal de emergencia a los propios mineros, lo cual le quita profesionalismo a esta función.
La Gran Minería cumple con la gestión de riesgos y la seguridad está bien manejada, pero en la minería pequeña el viejo apenas usa casco y trabaja con sus propias manos, por lo tanto el Estado debiera cuidar que la fiscalización de Sernageomin sea efectiva y como nueva política se debería orientar un royalty efectivo para que estas deficiencias se corrijan, se fiscalice en serio y se invierta en seguridad con brigadistas profesionales, que pueden ser voluntarios, pero es necesario que el cerebro de la seguridad esté en manos especializadas. Nosotros en el Centro de Capacitación Integral Atacama Ltda. estamos entrenando a decenas de mineras que quieren mejorar su gestión de riesgos, pero no enseñamos de tiza y pizarrón sino que con rescates reales, en Chañaral, con el patrocinio del Cuerpo de Bomberos que es ejemplar en rescates de minería, alta montaña, accidentes carreteros, y es, sin dudas, uno de los equipos más competentes de todo Chile.
Chañaral, Atacama, 8 de agosto de 2010.
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