Quiero partir esta reflexión recordando el pensamiento de uno de los más grande periodistas de la Historia Mundial Ryszard Kapuscinski quien reflexionaba de la siguiente manera sobre los medios de comunicación y la construcción social de la realidad “Desde el desarrollo de los medios de comunicación en la segunda mitad del siglo XX, estamos viviendo dos historias distintas: la de verdad y la creada por los medios. La paradoja, el drama y el peligro están en el hecho de que conocemos cada vez más la historia creada por los medios de comunicación y no la de verdad. Por ello, nuestro conocimiento de la historia no se refiere a la historia real, sino a la creada por los medios.”
La Influencia de los medios sobre nuestras imágenes del mundo es notoria y real, ya que éstos influyen en muchas facetas de nuestra vida cotidiana, a veces sin darnos cuenta. Nuestro modo de vestir para ir al trabajo, el camino que elegimos a veces para llegar a él, los planes del próximo fin de semana, nuestros sentimientos generales de bienestar o de inseguridad, el enfoque de nuestra atención sobre el mundo más allá de la experiencia inmediata y nuestras preocupaciones sobre los temas del día, están bajo la influencia cotidiana de los medios de comunicación. Debido a lo anterior no es arriesgado plantear que debido a los medios de comunicación las personas han cambiado sus costumbres, condiciones de vida y necesidades, comportándose de acuerdo a lo que ven, oyen y leen, muchas veces sin siquiera cuestionar o analizar esto.
Claramente los comunicadores de la concertación saben esto y por ende no tiene la menor duda en utilizar esto como recurso político. Generar polémica en los medios de comunicación o hacer actos reiterativos tiene un efecto multiplicador en la opinión pública, la cual en la mayoría de los casos asume como cierta la información. Es así como los estrategas de la concertación se han apoderado de un sin número de medios alternativos, sitios web, blogs, radios comunitarias y otros medios, en donde informan sólo lo que a ellos les conviene.
Esta estrategia no se puede negar que resulta bastante bien, no olvidemos que gente como Stalin y Hitler, lograron crear un ambiente favorable a sus intereses sólo utilizando la comunicación como elemento clave para la difusión de sus mensajes. No basta ser experto para darse cuenta como la concertación esta replicando esas mismas formulas. Un ejemplo de ello es como continuamente se victimiza a la gente que es despedida del servicio público, cuando ellos sabían que en el fondo cuando hay cambios de administración, deben haber cambios en las personas.
Otro ejemplo es la manera como se denosta a nuestra autoridades, ver como se descalifica a un Seremi de educación como Eduardo Zérene, por hacer ajustes necesarios o hablar mal de intendente Molina por tener un estilo más práctico de hacer las cosas. Comenzar con manipulaciones al interior de los servicios para hacer ruido mediático es otra de las estrategias. Leer todos los días como los profesionales de la Alianza no son capaces o tener que escuchar el cómo se critican programas que aun no comienzan llega a ser enfermante.
Creo que la opinión Pública debe entender algunas cosas para poder entender el mensaje suprayancente que se encuentra en un mensaje, primero debemos de dejar de darle valor a aquellos mensajes o textos que no tienen firma alguna, como periodista me opongo seriamente a esto ya que como profesionales nosotros tenemos la facultad de ocultar a nuestras fuentes, siempre que estas sean reales fidedignas y exista un peligro real para ellas.
Lo otro ciertos personajes que escriben con seudónimos en forma irónica, irreverente y muchas veces despreciativa e insultiba, eso no es propio de personas seria y responsables con sus dichos, si hay algo que decir se dice de frente y con el rostro en alto.
Como periodista creo en la libertad de prensa y de expresión, la cual se bien que aquí en Chile no sé da, y ojo esto no es propio de administración del Presidente Piñera, es producto de un fenómeno mucho más complejo que dice relación con la concentración de medios en Chile, la sobreutilización del mercado y la falta de una política comunicacional real por parte del estado, que sea un aporte real en la generación de espacios comunicacionales reales pluralistas y democráticos.
Dado lo anterior no todo lo que se lee es real, como dijo alguien por ahí, que es real y que no lo es a la hora de construir un mensaje.
Jorge Muñoz Cerda
Presidente Profesionales por el Cambio
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