Shock emocional luego del rescate: ¡Debemos volver a la realidad!

Publicado el oct 21, 2010 | 5 Comentarios

Por Álvaro Muñoz Ferrer*/

mineros_chileSi hay algo que caracteriza a nuestro país es el desborde emocional que se observa ante la adversidad. Lo vimos en el terremoto del 27 de febrero de este año, lo palpamos anualmente en la Teletón y el rescate de los 33 mineros de la mina San José no fue la excepción. Sin embargo, cuando pasa cierto tiempo, los “eventos” comienzan a borrarse de la conversación diaria y se esconden en el recuerdo colectivo como algo distante. ¿Los recordamos? Claro, pero no parece haber aprendizaje o toma de conciencia. Este estado febril que sufre Chile podría definirse como un “shock emocional colectivo” y es muy peligroso. Reaccionamos con solidaridad, caridad y emotividad ante una catástrofe, pero no sacamos lecciones y, pasado el estado de shock, todo lo que queda es un mal recuerdo.

Cuando el terremoto pasó de moda mediáticamente, se comenzó la reconstrucción de las zonas más afectadas, pero, descontando la reforma a la norma NCh 433 (norma chilena para construcciones sísmicas), todo sigue igual. Aún vemos gente viviendo en lugares poco adecuados, sin vías de escape seguras, y expuesta a sufrir las mismas penurias del pasado 27 de febrero.

Pero el caso de los mineros es aún más grave. Las condiciones laborales infrahumanas que deben aceptar no son secreto para nadie y la muerte asecha a los pirquineros en cada jornada. Es penosamente común escuchar que algún trabajador muere aplastado por negligencia, pero la situación no cambia.

Este torrente de emociones que nos “shockea” como país, que nos aturde por un tiempo, y que no permite acciones racionales posteriores, es el mayor enemigo de los 33 mineros. Si se actúa como siempre, el tema se descolgará de los medios en un par de meses más y los mineros seguirán siendo abusados laboralmente. Esperemos que esta vez sea distinto y que ese “nunca más” que expresaron los mineros al salir de su encierro se haga realidad. Esperemos que el morbo periodístico no nos inste a seguir en ese estado de shock emocional y que, por el contrario, los medios ayuden a difundir las condiciones de trabajo de los mineros. Esperemos, por último, que la celebración de este épico momento no haga sombra a la causa de fondo.

La tarea es grande y es de todos, pero evidentemente el Gobierno tiene la mayor responsabilidad. Piñera reaccionó bien junto a su equipo y hoy los mineros están sanos en la superficie, pero esto recién comienza. (Ser recordado como “el presidente que rescató a los 33 mineros y que reformó sus condiciones laborales” sólo depende de él y de su capacidad para apaciguar su sed de popularidad inmediata).

En síntesis, la celebración de esta epopeya minera está plenamente justificada, pero debemos asegurarnos de que el shock emotivo no dure mucho tiempo, puesto que de esta manera se empaña el conflicto y pasa al olvido la causa inicial. Recordemos que hoy los 33 mineros de la mina San José están a salvo, pero todo el resto sigue atrapado, enterrado bajo una terrible montaña de malas condiciones laborales.

Finalmente, un hecho retrata la situación mejor que mil palabras: No alcanzó a pasar un día desde el rescate y ya se ha informado del fallecimiento de un minero en un accidente al interior de la mina Botón de Oro, en Petorca. (Vea http://bit.ly/bXtYtq) De vuelta a la realidad y en apenas horas.


Participa activamente en nuestro medio - Opina sobre este artículo

Granvalparaiso.cl es potenciado por el Hosting en Servidores VPS de Hostname.cl